DESTERRÁ TU PÁNICO A VOLAR

Es uno de los miedos más comunes y es la razón principal (además del presupuesto) por la que no se concretan viajes que implican largas distancias. Las estadísticas dicen que más de 400.000 personas buscan por mes en Google preguntas relacionadas con “miedo a volar” o lo que técnicamente se conoce como aerofobia.

Algo fundamental a la hora de perder el miedo es tener buena información, conocer cuáles son los verdaderos peligros y en ese sentido está comprobado que el avión es uno de los medios de transportes más seguros.

La palabra turbulencia suele ser sinónimo de terror. Para que eso cambie, te contamos que el avión está diseñado para seguir los movimientos del aire. Si hay un área de inestabilidad, este medio de transporte las termina copiando y por eso se termina produciendo el fenómeno de turbulencia, lo que no quiere decir que signifique un riesgo.

La ansiedad suele jugar en contra en la mayoría de los casos, por lo que tenés que asegurarte de ser uno de los últimos pasajeros en subir y acomodarte. De esta forma se acorta el tiempo de espera.

Elegí el asiento cercano al pasillo para no sentirte apretada y poder salir a caminar o ir al baño cuando lo necesites. Y no dudes en hablar con las azafatas si algo te incomoda.

Evitá los excesos: comer o beber de más puede jugarte una mala pasada. Además, el avión no es el lugar indicado para probar alimentos nuevos. Elegí lo conocido y en menor cantidad.

Tomá mucha agua. Mantenerte hidratada en un ambiente seco, como el de los aviones, evitará dolores de cabeza y molestias que agudizan el miedo.

Por último y por ello no menos importante: ¡pensá en positivo! La mente rige todo cuerpo y a buenos pensamientos, mejores sensaciones.

Desde el cielo se ven cosas maravillosas que jamás podrías ver si no estuvieses sobre un avión. ¡Qué el miedo no frustre tus ganas de recorrer el mundo!

 

*Nota escrita para el Blog de Disco Argentina www.mujerdisco.com.ar

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